·En esta primera entrada quería poner algo que me hubiera marcado. Por eso he decidido poner esta redacción que fue la que me inicio en la escritura.
SIEMPRE A MI LADO
Algunos días al atardecer me sentaba en el banco del porche y como cada viernes esperaba su regreso. Las cartas que me mandaba no eran suficientes para asegurarme de que estaba bien. Necesitaba verlo, le echaba tanto de menos que las semanas se me hacían interminables. Pero hoy por fin iba a volver a abrazarle.
Mire el reloj, eran las 5.30, el autobús tenia que estar al llegar. Paso el tiempo pero el autobús no llegaba, me empecé a poner histérica y pagaba mi mal humor con la gente que pasaba por la calle. De repente sonó el teléfono, llamaban de hospital, el autobús había chocado contra una furgoneta. Desde el hospital me informaron de que había 5 fallecidos de las 9 personas que viajaban. Sentí que me temblaban las piernas.
Me apresure a coger la moto y me dirigí lo más deprisa que pude hacia el hospital. Mientras conducía las dudas me asaltaban el cerebro, y el temor de que fuera uno de lo fallecidos se hacia cada vez más intenso.
Cuando llegue al hospital, el medico encargado del caso, me hizo pasar a una sala y me explico que tenían que identificar a los fallecidos.
Estaba aterrada. No conseguía imaginarme una vida sin él a mi lado.
Después de un rato esperando el medico me informo de que estaba en estado grave y que había muy pocas esperanzas de que se salvara. Los médicos que le habían atendido le daban minutos de vida.
Me dejaron pasar a la habitación, y ahí estaba, pálido, lleno de heridas. Cuando me vio en su cara s reflejo una leve sonrisa y yo le cogí la mano, estaba fría, como si ya no quedara ni un poco de vida en ella.
Él murió a mi lado, sonriendo como siempre, sin que yo pudiera hacer nada para mantenerlo junto a mí.
El dolor que sentí al verle cubierto con una sabana de los pies a la cabeza y la cantidad de lágrimas que derrame aquel día me hacen estar aquí, en la azotea del edificio más alto de Madrid. Y voy a saltar, sin que nadie pueda hacer nada por evitarlo. Me reuniré otra vez con él, pero esta vez no será un viernes por la tarde, sino un domingo por la noche.
Cuando alguien lea esto deberá saber que muero feliz. Estas son mis últimas palabras antes de saltar...
muy bueno cariño, me ha gustado mucho
ResponderEliminarmuuuaks
Holaa!!
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